La escala cromatica de al rededor, esde donde parecentomar sus colores, texturas y formas en estas obras.Pasando por la piel, por lossentidos, pudiendo imaginar el sonido de loslugares a los que nos llevan a recorrer estas imagenes, se ve ese horizonte rojo pudoroso quese apropia de los objetos y provoca un encuentro.
La ironia y la satira no quedan afuera,(en) la carne se hace presente y piensoque debe ser un particularsentimiento rojo el ser de acá, un poco anaranjado,algo de la sinestesia que con-fluye visualmente en arte visual que nos refleja, buscando conocer-nos.Sobre el encuentro horizontal del texto y la mirada ocultándose de algo en unos rojos poderosos, como techos y comolluvia de un lunes quecaeSOBRE LA CARNE, sobre el rojo, ¿la sangre ? el rojo, el calor, el sudor,el r o z a r s e LA PIEL
Las gotas que caenpor la temperatura, el verano que se acercay refleja en lasparedes…
ese atardecer inquieto al que le robamos los colores, las luces, la saturación.
Crédito texto e imágenes: Fundación La Portland.